¡Raíces: La verdadera cara de la adopción!
 
Varios jóvenes adoptados nos han visitado en este primer semestre. Han sido encuentros muy gratificantes, porque nos deja ver LA VERDADERA CARA DE LA ADOPCIÓN. Jóvenes felices, llenos de sueños y agradecimientos por la oportunidad que la vida les dió ya que a través de una familia amorosa encontraron el hogar, un lugar en la sociedad y sienten con orgullo ser colombianos adoptados con doble nacionalidad.
 

¡Desde Ingaro, Suecia! Estimados, Casita de Nicolás
 
Hoy hace un año, nos entregaron a nuestra Isabela, increíble en nuestros brazos. Para celebrar esto Catarina e Isabela hicieron un pastel!!! Incluso el sol está de fiesta, que es de 30 grados en la sombra, inusual para esta época del año.
 
Ha sido un año maravilloso, y nos han dejado a muchos en frente de nosotros!
Saludos cordiales,Catarina, Martin Svensson y Isabela
 
Ingarö, Suecia.

¡Somos muy felices! Hola!

Nos dieron la noticia hoy por la tarde…
SOMOS MUY FELICES …. Ella es muy bonita!!!

¡Muchas gracias!
Saludos, Co, Suzan & Juan

¡Sharon y Carlos!
Hola Claudia y todos los que conocemos,
 
Por la presente le enviamos una foto de nuestro niños y Sharon Fassotte Carlos.
Lo están haciendo muy bien como se puede ver.
Sharon, nacido el 25 de febrero de 2001 es ahora 1,57 metros de altura y su peso es de 44 kilos.
Carlos, nacido el 19 de junio de 2003 es ahora 1,36 metros de altura y su peso es de 31 kilos.
 
Carlos va a hacer su primera comunión en el día 2 de junio de este año.
Nos sentimos muy bendecidos con nuestros hijos y los amamos tanto como sea posible.
¿Hay alguna manera de que podamos tener una dirección de contacto de la madre biológica de Sharon.
Ella quiere saber si se parece a ella.
¿O tienes una foto de ella que podemos mostrar Sharon.
¿Es eso posible? Queremos llegar a Colombia después de la pubertad, ya que es bastante difícil para los niños.
Pero eso toma un tiempo largo a partir de ahora.
En unos 7 años que supongo que es el momento oportuno.
 
Un montón de amor:Richard, Anne-Marie, Sharon y Fassotte Carlos

¡Los rostros felices de la adopción!
Queremos compartir con todos los rostros felices de los niños y jóvenes que hoy gozan de su hogar.

¡¡¡ También dar infinitas gracias a todas las personas que han hecho posible este sueño, esta labor !!!

Testimonio Juan Manuel Un poco diferente………..
Un padre, una madre, un hijo y una hija. A primera vista una familia muy común. Hasta que se mira un poco mejor. Ambos hijos tienen el pelo moreno y los ojos bonitos y marrones con un poco “un aspecto indígena”. Juan (ocho años) y María (tres años)……… empezaron su vida en Colombia. Ambos nacidos en Medellín y antes de su primer año de vida nosotros pudimos recogerlos para formar juntos con ellos una familia. Una familia común que en realidad parece salir un poco diferente. Sobre todo con Juan, nuestro hijo listo, alerta, gracioso, bullicioso, creativo, animado, perseverante, estudioso, expectante, agotador, sensible, miedoso, perfeccionista y humorístico.
 
¡Estábamos preparados! Aun muy bien preparados, así como todos los padres adoptivos que tenían que sufrir muchas investigaciones y estudios. Como padre adoptivo tiene que estar muy atento a “El Apego”. Asistimos a varias reuniones
 
(obligatorias) que sobre todo trataron del apego y todo lo que podría salir mal. Usted entiende que estábamos muy, muy en estado de alerta cuando, después de cinco años esperando, pudimos viajar a Colombia y regresar como padre y madre de un hijo a Holanda.
 
Voy a mencionar abajo unas características que tomamos por parte del apego, pero más tarde evidentemente (también) son características de un niño más listo que un niño medio.
 
El comportamiento alerta de Juan relacionamos con miedo…….el miedo para perdernos;
Dormirse mal y seguir durmiendo mal……. ¿dónde estoy si me despierto?
Su actitud expectante……. el miedo para ser rechazado quizás por tantísima vez;
El comportamiento bullicioso……. ¿me ven, me respetan?
Las habilidades creativas……. qué tiene que superar mucho;
Sensible para cambios……. luego me dejan solo aquí dónde no conozco a nadie;
Ser contrario a reglas (sociales)……. ¿qué quiere ese nuevo de mí? Es mejor “hacer el tonto”, entonces estoy seguro que no me quieren;
Requerir mucha atención……. mientras me oigan “me ven”;
Comerse las uñas……. nervioso o miedoso, ¿qué va a pasar?
Exigir mucho de sí mismo……. ¿qué va a pasar conmigo cuando no haga bien algo? ¿Ya no me quieren?
Una memoria de elefante……. el miedo para volver a encontrar el camino;
 
Si lo enumero así, empiezo a tener un nudo en la garganta. Un nudo de lo que habría podido ser. Claro, había personas alrededor de nosotros que nos contaron que Juan era tan, tan, tan listo…….estábamos de acuerdo, pero pensábamos que cada niño de tres años ya sabía la diferencia entre a la derecha y a la izquierda y ya podía nombrar los colores, sabía contar en tres idiomas, hacer puzzles para niños mayores, reconocer letras……. Juan era nuestro primer hijo y su desarrollo fue tan rápido que no tuvimos tiempo para pensar, mirar hacia atrás o mirar adelante. Y teníamos miedo, el miedo que su comportamiento que era tan diferente en casa que fuera de casa en el fondo podía tener que ver con su adopción. ¿Qué vas a hacer entonces? Pides la asistencia “post”-adopción. Después de varias visitas de una señora del FIOM, muy amable, solícita y que pensaba junto con nosotros, llegamos a la conclusión de que el apego no es el problema. El juicio definitivo: Juan es intenso, intenso con todo lo que siente, ve, oye, ole, prueba y experimenta. Por medio de los ejercicios Sherborne podemos hacerlo “encontrarse a gusto” aquí. El conjunto de Sherborne es un método para hacer y está orientado hacia el aumentar la confianza en sí mismo de los niños y el intensificar del apego entre el niño y sus padres. Esto ocurre por medio de un juego de formas de movimientos que tienen su origen en la pedagogía de movimientos de Sherborne.
 
En la escuela Juan es amable, servicial, alegre y muy observador. En cambio en casa se manifiesta mucha frustración. Estar de mal humor, lloreras y frustración sobre el desarrollo de un día de clase. Ya muy pronto tenemos conversaciones en la escuela y resulta que Juan se adelanta a sus compañeros de clase. Rechazamos una propuesta para saltar un curso porque creemos que Juan va a ser otra vez “diferente”. Diferente porque está adoptado, diferente porque es de poca estatura entonces más bajo, diferente en el trato y diferente en el aprender. Nos parece demasiado “ser diferente”.
 
Y entonces……. durante la clase de natación, una madre de tres hijos superdotados se dirige a mí y ella me cuenta lo que ve con Juan. Dentro de unos minutos observándolo ella reconoció “capacidades superdotadas” (¡quedemos positivamente!). Y qué agradecida estoy a ella por esa conversación. Ella nos hizo saber las direcciones correctas de personas y después empezó “el asunto superdotado”. A Juan le sometimos a pruebas en “’t Klein Bolwerk” y resultó tener un CI (Coeficiente de Inteligencia) extremadamente alto (145). Yo debo de reconocer que esa noticia nos hizo llorar. Lágrimas del susto, del desconocido y del alivio. ¿Qué teníamos que hacer…….dónde teníamos que empezar? Y……. muchas cosas se aclararon. Por eso era difícil aprender a ir en bicicleta, por eso las clases de natación eran un castigo para Juan, por eso era tan rápido con el idioma, por eso siempre teníamos discusiones, por eso teníamos la impresión de estar siempre atrasados, por eso la escuela no era agradable y por eso Juan tenía tanta frustración. No tenía problemas de apego, es superdotado y eso es un talento y ¡con este talento puedes alcanzar algo!
 
En el año escolar siguiente nos mantuvimos en sus trece en el tema Superdotado.
 
Llegamos a “Gelukkig HB” (“Afortunadamente Superdotado”) en Zwolle bajo la dirección de Rineke Derksen y ella nos dio mucha información y sugerencias prácticas. Ella no sólo está allí para los niños superdotados sino también para los padres de estos niños. Juan hizo durante un año, los sábados por la mañana,
 
“Gelukkig HB-Kids”. “Gelukkig HB-Kids” crea para niños superdotados un ambiente donde se pueden desarrollar socialmente y emocionalmente como persona digna y completa. Por ello los niños superdotados pueden desarrollarse a niños felices que se atreven a usar sus cualidades, en casa, en la escuela y en la sociedad (Cita de “Gelukkig HB”).
 
También recibimos mucho apoyo y ayuda de nuestra prima. Ella es maestra en una escuela primaria y tiene mucho interés en los Superdotados y sobre todo en la manera de enseñar y apuntar a actividades escolares a este tipo de niños especiales.
 
Este año escolar Juan ha empezado en la escuela Leonardo en Dronten. Era como “llegar a casa”. No inmediatamente desde el principio. Todos los primeros comienzos siguen siendo difíciles para él, pero para nosotros también era más difícil que pensábamos. Pero saltar y darle a Juan la responsabilidad lo ha mejorado para todos nosotros. La maestra de Juan nos ha ayudado mucho. Como “una manta caliente” para Juan. Una maestra así deseas para cada niño.
 
Mi marido y yo experimentamos la paternidad como una clase de “preparar a tu hijo para el mundo grande”. No vemos a Juan como nuestra propiedad sino como un individuo. En nuestra familia los cuatro tenemos un ADN diferente y sin embargo no estamos juntos por nada.
 
Qué agradecida soy a la madre natal de Juan que ella pudo dar para adopción a Juan porque, créame eso es una hazaña de amor maternal y esto ha sido, especialmente para Juan, una elección justificada. Aquí puede desarrollarse al nivel que corresponde a él y el futuro………¡¡lo afrontamos con optimismo!!
 
Con un cordial saludo,
Co, Suzan, Juan & María

Testimonio Familia Newman Estimados La Casita de Nicolás,
 
En el año 2001, llegó nuestro hijo, Jacob Jairo. En el año 2004, llegó nuestra hija, Sara Rose. Estaremos por siempre agradecidos a La Casita y esas mujeres hermosas, increíbles que trabajan allí. Amamos a nuestros hijos más de lo que amamos a nuestras propias vidas. En abril de 2014, estábamos muy contentos de ser capaces de viajar de regreso a Medellín para mostrar Jacob y Sara un poco de Colombia y su cultura natal.
 
Les encantaba ver a Colombia. Vicky Diez nos mostró lugares increíbles y nos llevó a hermosos restaurantes. La mejor parte de nuestro viaje estaba viajando de regreso a La Casita para mostrar a los niños en los que vivían antes de que los haya adoptado. Ellos estaban emocionados de ver el lugar que habíamos hablado. Gracias por reunirse con nosotros y lo que nos permite recorrer el edificio usted. La nueva adición es hermoso!
 
Con amor,
La Familia Newman

¡Visita desde Noruega!
 
Nos visitó Oscar desde Noruega con sus padres y sus hermanos menores Nicolas y Heidy.

¡Sofia Feliz con su Familia!
 
¡Queremos compartirles las imágenes de la hermosa Sofia y su nueva familia, en su viaje a Francia!
La Casita de Nicolás tiene como gran propósito, la felicidad y bienestar de los niños.

No soy una madre desnaturalizada Una juventud llena de sueños es la que vive Adriana. Morena simpática, de cabello lacio y ojos llenos de ilusión. Con sus jeans y su camisa de flores nadie pensaría que hace 24 horas dio a luz. Ella cuenta su historia con mucha pasión y sólo descansa para estallar en una esporádica carcajada o para contemplar a su hijo Julián de dos años de edad que revolotea todo el tiempo sin perderla de vista.
 
Adriana acaba de entregar a su segundo hijo, para que sea dado en adopción.

Como Adriana, muchas madres no pueden conservar el hijo a su lado.

Otras no lo desean por representar una vergüenza o un estorbo…

En muchas ocasiones las madres biológicas carecen de asesoría o de la información adecuada para tomar esta difícil decisión.
 
Adriana es adoptada y sabe que su hijo estará mejor al entregarlo. Pues ella sabe que le está proporcionando su derecho a la vida y al buen desarrollo físico y moral. Se desprende con amor y esto hace de ella una mujer valiente.
 
Ella nos cuenta que vivía con la mamá y con dos hermanitos, el papá los abandonó cuando a la mamá le dio un derrame. Y a los 15 años sintió, como al faltar un miembro tan importante, la familia se desbarataba.
 
A mi madre la enfermedad la mantuvo durante mucho tiempo en una cama. Me toco salirme del colegio, para encargarme de la casa. Cuando mi mamá se empezó a recuperar en vez de agradecerme, me cogió rabia.
 
Me trataba mal, decía que era una arrimada y me pegaba, todo eso lo aceptaba, porque ella es operada del corazón y me parecía que de un momento a otro se iba a morir. Aguante hasta que me resultó un trabajo en Bogotá. Trabajé allá un tiempo, hasta que un día me ofrecieron trabajar en Medellín.
 
No lo pensé dos veces. En el barrio Belén conocí a quien iba a ser el padre de Julián, mi primer hijo. El quiso responder pero todo se nos vino abajo, lo mataron accidentalmente en una balacera. La familia dijo que él no era el papá del bebé, me toco a mi la responsabilidad del niño, yo sabía que en mi casa no me podían colaborar y lo registré con mis apellidos.
 
A pesar de todo cuando Julián nació mi mamá se puso super contenta y nos fuimos al pueblo a vivir con ella. Empecé a charlar con Rubén, un muchacho que fue novio mío, él conmigo era la persona mas especial del mundo pero con Julián no era muy cariñoso, yo le decía: Yo al niño no le estoy buscando un papá, si usted va a estar al lado mío lo más natural es que aprenda a quererlo, no como hijo suyo, sino como un amigo.
 
Me descuidé y quede en embarazo de nuevo, cuando le conté a Rubén me dijo que no iba a responder ni para grande, ni para pequeño. Hable con mi mamá y con justa razón me dijo que me fuera de la casa. Ella me acepto con el primero porque había sido muy distinto, al menos el papá de Julián quiso responder.
 
Mi mamá de todas maneras siempre se ha preocupado por mí, yo la quiero, la verdad es que ella no es mi mamá, es mi madre adoptiva. Mi verdadera mamá es mi tía.
 
Cuando tenía 8 años fuimos a visitar a mis abuelos a Bogotá y mi mamá biológica me vio y empezó a decirme que me quedara con ella. Yo me puse muy mal y ella firmó los papeles donde quedaba con los apellidos de mis tíos, que para mi son mis verdaderos padres. No le tengo rabia a mi madre biológica porque afortunadamente me dejó con personas que en ese momento me supieron dar amor y un hogar.
 
“Será por eso que nunca pensé en abortar, para mi eso es un delito que no se paga ni con la vida”.

“Finalmente tomé la decisión de dar a mi hijo en adopción. Tuve un embarazo normal, pero no le sentía el mismo cariño que con el de Julián, pudo ser por el abandono del papá. Yo hice como si no estuviera en embarazo. Si me resultaba un trabajo lo aceptaba”.
 
Me fui nuevamente para Medellín con plata prestada, en la casa dije que me había salido un trabajo muy bueno. En el directorio telefónico busque algo que se relacionara con la adopción, así me puse en contacto con La Casita de Nicolás. El susto mío de dar al niño en adopción era que me quitaran a Julián, pero allá me tranquilizaron. De todas maneras me dejaron claro que cuando tuviera el bebé si quería quedarme con él, estaba en toda mi libertad y si lo quería entregar que fuera por mi propia voluntad.
 
El parto fue normal, incluso pude ver como nació mi muchachito, vi cuando asomó la cabecita y cuando salió, eso le queda a uno marcado, eso no se olvida. Lo que hice fue aprovechar el tiempo que estuve con Alejandro, porque así lo llamé, tenía ganas de quedarme y a la vez sentía deseos de salir rápido del hospital para estar al lado de Julián.
 
Llegaron por mi y me dije: ahora ya no voy a estar con Alejandro. Era un paso que yo había pensado mucho y que era lo mejor para él. Me despedí del niño en el camino a la Casita. Cuando llegamos me recibieron a Alejandro, se lo llevaron a la sala de bebes y hasta ahí supe de él
 
Cuando vi. a Julián fue maravilloso, en ese momento sentí que lo que había perdido había vuelto. Solo espero que las personas que adopten al niño no vayan a ser algún día injustos con él, me gustaría que fueran personas muy cariñosas y que le brinden mucho amor.

(Los nombres fueron cambiados a petición de la entrevistada)

El día esperado Para las familias que van a adoptar, el día de la entrega es el más esperado. Después de un embarazo que puede durar hasta dos años y medio, la espera se convierte en un encuentro de ansiedades y sueños que se materializan.
 
Algunas parejas prefieren estar solas y disfrutar de la intimidad para esos momentos de tanta ansiedad. Otras por el contrario, desean estar acompañadas por toda la familia, como sucedió en la historia que sigue a continuación y en la que me fue permitido vivir tan hermosa experiencia.
 
Llegan los hermanos, sobrinos, abuelos y hasta la bisabuela. Se saludan y se abrazan.

Los asientos no dan abasto para la cantidad de personas que asisten a la entrega, algunos quedan de pies conversando de cualquier tema con tal de que la espera no se haga tan larga, porque a partir de ese momento los minutos parecen años. Cualquier movimiento que hay en la habitación o cualquier persona que entra, hace que todos se exalten y miren ansiosos esperando conocer pronto al nuevo miembro de la familia.
 
En el momento, los futuros padres se encuentran en la habitación contigua firmando los últimos papeles con la directora de la Institución, la psicóloga y el abogado.
 
Al contrario de un parto biológico aquí no hay dolores, no hay temores. Todo es felicidad, amor, intriga, incredulidad, sentimientos que se manifiestan con ataques de risa nerviosa y una que otra lágrima que salta ante cualquier comentario por trivial que sea. A diferencia de una madre con bata de cirugía, aquí la vemos muy saludable y elegante.
 
Los ojos de la futura madre brillan de una felicidad que no se puede describir. Ella nos cuenta como le advertía a sus alumnos que se tenía que retirar por maternidad. ¿Y cuál barriga? le decían…
 
Está muy feliz por el apoyo que todos le dieron, una sociedad que abre su mente a algo tan natural como es la adopción.

Los padres se reúnen con los demás, todos los rodean y se acercan a las escalas por donde subirán a su hijo, corre el tiempo y unas contracciones espirituales se convierten en fuertes apretones de manos.
 
Luego de una larga espera, están viendo realizado un sueño de ser padres, las lágrimas no dejan de rodar, sienten que se acerca… Pareciera que se escucharan los latidos de los corazones…y ¡Ahí está!..otro angelito que encontró y dará felicidad.
 
Todos se abrazan, se escucha que dicen ¡que lindo!, ¡divino!, ¡que bebé tan hermoso!

La abuela llorando exclama ¡que belleza de bebé!, pero es que es igualito al papá.

El nuevo padre, un poco más fuerte, trata de mantener la calma. Se nota el esfuerzo ue hace para no dar rienda suelta a sus emociones, la felicidad de la vida se ve manifestada en la mirada que le da al bebé.

Alguna persona comenta: “Tienen razón cuando dicen que el 30% son los genes, el resto es la educación, el cariño y el amor”.

El Perdón
Todos los niños que son adoptados tienen un pasado, una historia… Incluso los que son entregados cuando son bebés. Desde el abandono al nacer, malos tratos, estancias en albergues, cualquier cosa que se viva es una historia que hay que respetar y en determinados casos tener presente. La salud del niño no siempre es buena, porque muchas veces no ha tenido la atención médica adecuada. Entre los niños que pueden ser adoptados, puede haber algunos con traumas, físicos o psíquicos con una probabilidad variable de recuperación en cada uno de ellos.
 
Paulina tiene 19 años, está próxima a graduarse del bachillerato.

Siempre supo que era adoptada y la relación con sus padres y hermanos ha sido hermosa, pero un día sintió que algo ocurría en ella, se deprimió y comenzó a tratar mal a las personas que más quería…
 
Toda mi vida supe que era adoptada y en mi familia todos saben que lo soy, aunque en mi casa no se hablaba mucho del tema. Cuando tuve uso de razón el tema se quedó a un lado.
 
Nunca me han hecho sentir diferente, tengo dos hermanos, uno mayor y otro menor, los dos son hijos biológicos, nos queremos mucho, ellos son pendientes de mi y para la familia todos somos iguales.
 
Ninguno de mis compañeros de colegio saben que soy adoptada, sólo unos pocos amigos. Nunca me han hecho sentir mal por eso.
 
En una época me dio duro ser adoptada, me guardé muchas cosas que aunque pequeñas me hacían sentir mal y me preguntaba ¿yo que estoy haciendo aquí?. Entré en una etapa que gritaba por todo, lloraba mucho.
 
Llamé a una tía y le conté lo que me pasaba, ella me preguntó si quería encontrar a mi mamá biológica o si quería hablar con una psicóloga. Yo le dije que ninguna de las dos. Primero que todo porque yo no necesitaba más familia. A mí no me interesa esa persona, pasó por mi vida, me entregó y me parece el acto más lindo que podo hacer. Se lo agradezco mucho y no la juzgo. La perdono y le doy gracias por no haberme abortado. Por otro lado no quise la psicóloga porque no me iba a entender.
 
Decidí más bien conocer personas adoptadas, compartir mi experiencia y que me compartieran la suya. Contactamos a una hija adoptiva y el mismo día que hablé con ella me sentí muy bien y tuve un cambio radical para mejorar.

Hice también la terapia del perdón, es muy linda, una terapia con base en Dios.
 
Pienso que esos momentos de angustia los viví porque sufrí mucho en mis primeros meses de vida, antes que me entregaran. Tuve problemas en un oído, no lloraba, estuve en el hospital muchas veces, mis papás sufrieron mucho. Salí adelante con el apoyo de ellos porque no sólo me alimentaron con leche, a mi me alimentaron con cariño y amor.

Testimonios extraídos de la tesis HIJOS DEL CORAZON

Por Clemencia Tamayo

Camila Heezen (Castro)
En estas vacaciones de verano mi mama, mi hermana y yo (Camila) visitamos Colombia para conocer el país y nuestra ciudad natal, Medellín.
 
Hemos visitado mucho, pero lo mejor fue nuestra visita a la Casita de Nicolás, el lugar donde hemos pasado los primeros meses de vida, antes de ser adoptadas en Holanda.
 
Me sentí muy feliz ver que las señoras que trabajan allá cuidan a los niños con tanto cariño y paciencia, seguro que así me trataron a mí y a mi hermana, Manuela, cuando vivíamos en la Casita.
 
Nos hicieron el tour de la institución y nos dejaron jugar con los bebes.

Este paseo era para conocer el país donde nacimos, Colombia. Nunca quisimos buscar a la familia biológica. Tal vez mas adelante la vamos a buscar, pero por ahora estamos felices con conocer La Casita y con la información que ellos nos dieron sobre nuestra infancia.
 
Ahora ya sabemos como es de hermoso Colombia, la gente es tan amable. En la Casita cuidan con mucho amor a los niños que no pueden tener un futuro con sus familias biológicas.

Que paseo tan hermoso! Les quiero agradecer a todos los que me ayudaron conocer mi país, Colombia.
 
Camila Heezen (Castro)

Familia Deblock
 
Testimonio de Manuela :
Este viaje me hizo mucho bien porque, pude ver de veras como los colombianos viven, asi que ya no debemos tratar de imaginar como es Colombia y como son los colombianos. Vi que la manera de vivir es diferente, con otro ritmo. Viví en el país la realidad de hoy, permite darse cuenta de que algunas veces la gente en France dice cosas que no son la verdad o que ya no es la verdad. Y eso me trajo mucho bien. Este viaje me gusto muchísimo, y tengo ganas de volver de nuevo !Te quiero Colombia!
 
Testimonio de Stéphane :
Viví un momento estupendo. Colombia es un país tan bello, un país muy diferente de Francia, pero que aprendemos muy rápido a querer. Los paisajes son paradisiacos !Una vegetación como nunca vi, una comida tan rica. O sea adoro Colombia!
 
¡Un saludo a todos!
Pascale, Etienne, Manuela y Stéphane DEBLOCK

Hi from Copenhagen
 
Soon we are getting ready for our summer holidays, so we thought it was time for a quick hello from us in Copenhagen.
 
William is getting bigger and bigger and is an amazing boy.
 
We started the year skiing in Austria – its Williams 3rd time skiing so he is getting really good at it.
 
Winter holidays were spent in the sun in Dubai.
 
Now it is summer in Denmark, so we spend a lot of time in our summerhouse together with family and friends – William has a good friends Pablo, who also is adopted from Colombia and is exactly 10 days younger than him, so that is really nice!
 
Wishing you all a great summer.

Best wishes,
William, Christian & Sille Fischer

Ángeles de Francia
 
Juan David Verdom! Quien iba a pensar, hoy tienes 20 años, ya eres un hombre hermoso, no solo lo denota tu físico, el bigote sino también tus pensamientos y expresiones, Con un francés muy elegante con el que juega con sarcasmos muy franceses, muy diferente a hace algún tiempo, siete años que llegaste y como bien lo dijiste muy tocado por la adolescencia donde no sabíamos si eras del todo feliz, estabas más serio. Bueno pero muchos no conocen tu historia, contémosles antes de hablar como estas hoy:
 
Juan David llego a La Casita con muchos problemas en la parte física, estaba muy enfermo y las probabilidades que sobreviviera eran mínimas, los médicos no daban muchas esperanzas, fué sometido a un sin número de cirugías que le fueron dando mejores posibilidades, pero aun así quedaron secuelas en su desarrollo que lo afectaron durante muchos años y aun hoy, aunque no tiene que visitar con tanta frecuencia al médico, sabe manejarse. Mientras todo esto sucedía Juan David dejaba huella en La Casita, pues su temperamento y alegría quedaban en cada rincón de la casa. Todos tenían que ver con él, era el único que podía visitar las oficinas a cualquier hora del día, paseaba con conocidos y era invitado a pasear por personas cercanas los fines de semana, tenía carisma y se ganaba a todo el mundo. A parte de sus problemas de salud las probabilidades que fuera a adoptado eran mínimas, pues quien querría tener dicha responsabilidad, (recordemos que lastimosamente la mayoría de los papás adoptantes desean hijos sanos) Lo que no sabía nadie es que Juan David fue creciendo y de la casita fue adoptada Matilde, aquellos padres quienes ya tenían otros dos hijos adoptados y uno biológico conocían el caso de Juan David y se preguntaban, como muchos, que pasaría con él? Fue así como Matilda quien con su inocencia le dijo a sus padres “yo sé quién puede adoptar a Juan David” “nosotros tenemos mucho amor y modo” días después estarían iniciando el proceso de adopción de Juan David y su compromiso adicional a la de cualquier padre era cuidar de él, el tiempo que fuera necesario. Fue así como estos ángeles, los padres y hermanos de Juan David juntaron sus manos alrededor del computador y juntos aceptaron este compromiso.
 
Al llegar a Francia Juan David continúo con sus tratamientos médicos. Hace ocho años tuvo trasplante de riñón por lo que hoy toma muchos medicamentos. A pesar de todo esto la mejoría física ha sido muy grande, acá es definitivo, la vitamina “M” (mamá) o diría yo “F” (familia) hacen su mayor trabajo en la recuperación física y emocional de los niños.
 
A Juan David hoy le encantan los dulces, los chocolates los come sin ningún remordimiento.
 
Trabaja para un periódico, ya escribió un libro y está escribiendo otro. Empezó a estudiar escuela de negocio, decidió parar y va a comenzar Formación de literatura en idiomas.
 
Para Juan David la adopción ha sido muy buena se lleva muy bien con sus papas y hermanos. Se siente de Francia y de Colombia, se le olvido el español, pero está acá en Colombia y lo está estudiando, ya lo va recordando y practicando. El francés lo habla perfecto.
 
Cuando felicitan a sus papas, el reclama que lo feliciten a él, pues también tuvo que pasar por procesos médicos muy duros para estar donde está.
 
La adopción para Juan David es “una familia normal”.
 
Cuando le preguntamos por sus amigos, nos cuenta que no tiene vida social “muchos lo consideran sus amigos, el no, simplemente los aprecia”
 
No tiene novia, le da tiempo al amor, tiempo a que llegue.

Le gusta mucho Medellín, hace mucho calor.

Al preguntarle por su mama biológica dice que piensa “normal” en ella y no le interesa saber de ella/llos.

Le gustaría adoptar y lo puso feliz saber que las leyes permiten que para adoptar no es necesario casarse.

Estamos muy felices de ver a Juan David tan bien, es un ejemplo de lucha de superación y de vida.

Vino desde el hermoso Curazao a conocer Medellín y nos dio su testimonio. Siempre quiso algún día conocer Colombia y la ciudad que lo vio nacer, pero los años de mayor violencia impidieron este deseo, pues el temor siempre ganaba. Sentía agradecimiento de vivir en un país más tranquilo, sobre todo cuando escuchaba las malas noticias de Colombia referente al narcotráfico y la violencia. Igor tiene hoy 37 años es un hombre joven, apuesto de excelentes modales y un profesional en Comunicaciones Corporativas. A sus 18 años viajo a Estados Unidos para estudiar.
 
Tiene su oficina de seguros, se caso y se separo, tiene un hijo que se llama Diego Nicolás y una excelente relación con su ex esposa. Por alguna razón con sus nombres han mantenido un lazo recordatorio con la Casita.
Decidió viajar a Medellín, primero para acompañar a un amigo suyo a realizarse unos exámenes urgentes y de una vez aprovecho para conocer esta ciudad que por el tema de la adopción era algo que le inquietaba.
 
Conoció la Casita de Nicolás, a Pilar Gómez su directora y una de sus fundadoras, se tomo fotos con todos los que trabajan allá, el dijo que contó con suerte de visitar y conocer una de sus fundadoras pues ya muchos no están con nosotros; y por supuesto, a los niños que como el ,hoy viven, juegan y ocupan un espacio de la Institución. Para Igor fue algo muy emocionante, miro su archivo y no encontró información de su mama biológica, si encontró cartas que envió su mamá adoptiva desde Curazao con fotos, mostrando los avances de su hijo. Después de esta experiencia al reunimos para esta entrevista, el estaba en un estado que el mismo expreso “No he asimilado todavía”, por esto dejamos que disfrutara de un delicioso sancocho con tranquilidad, sus raíces latinas se le salieron no solo al repetir de dicho plato , sino también por su buen sentido del humor y buena conversación.
 
Igor mientras crecía ni si quiera recordaba que era adoptado, en su casa nunca fue algo raro, ni tabú el tema de la adopción. Siempre fueron muy abiertos y hablaban con tranquilidad de la Casita. No se acuerda del día exacto que le contaron que era adoptado, lo supo toda la vida. La relación con sus papas ha sido muy buena, recuerda como en la adolescencia chocaba un poco con ellos, sobre todo con su madre porque como él lo dijo son muy parecidos en el temperamento. Con su padre es muy parecido físicamente. Toda su vida ha contado con una familia que lo ama y lo a apoya. Todos los días hablan y se ven. A pesar de no tener hermanos cuenta con muchos primos que crecieron con él, como una familia normal.
 
A Igor le gustaría adoptar. Frente a la situación actual en Colombia donde los procesos se han frenado , él expresa “es una lástima, es una situación estresante para los padres, y los niños, yo llegue de 6 seis meses, me adapte completamente a mi familia lo mejor fue llegar lo más rápido a una familia sana con buenas bases”. Cuando le preguntamos por su familia biológica respondió “con la familia que tengo me basta y me sobra” a pesar de eventualmente pensar en sus padres biológicos y preguntarse por ellos, tiene una simple curiosidad del porque decidieron no abortarlo y los motivos que llevaron a la entrega.
 
El único problema que tuvo por ser adoptado es que al renovar el pasaporte le han pedido documentos colombianos extras y que al llegar a Colombia le dijeron que necesitaba tener pasaporte colombiano al día. Vueltas que ya esta diligenciando.
 
Después de despedirnos deseándole lo mejor con la salud de su amigo, tuvimos una serie de mensajes por el celular , y por fin asimilo al poner unas fotos suyas en el facebook dijo: “me estoy dando cuenta que todo el mundo de todas las etapas de mi vida saben que soy adoptado. En verdad nunca fue un tabú. Y todos están muy contentos por la experiencia que estoy pasando. De verdad que lindo. “Somos extremadamente afortunados, cómo no buscaría la manera de darle esa misma dicha a los que están en la casita en este momento?

Carta de Jean David Rolle, Francia
St Pierreville, 20 de enero de 2016
Señores
CASITA DE NICOLAS
Medellín

 

Durante las fiestas de navidad del 2015, mis padres organizaron un viaje a Colombia con el objetivo de que conociéramos nuestro país natal.Fui adoptado en La Casita de Nicolás en 1992, cuando tenía tres años y medio, y luego volví en 1995, cuando tenía 6 años, para buscar a mi hermano pequeño Sylvestre.

 

Cuando llegamos al frente de La Casita de Nicolás, la emoción me embargó, a pesar de que no me lo esperaba. El llanto vino y a mi familia igual.Inicialmente, nos atendió Claudia, quien me dijo que yo no había cambiado nada y me pareció extraño ser reconocido por ella, sabiendo que yo no recuerdo nada de esta época. Estaba
también otra señora que existía en La Casita cuando vivía allí. Vi que ella también me había reconocido y sentí en su mirada mucho afecto.

 

Habíamos llevado fotos de estos últimos 20 años pasados en Francia y pudimos compartirlas.Luego visitamos La Casita de Nicolás, en donde viven los niños. Allí establecimos un contacto fácil con ellos, los encontré felices y llenos de vida, un poco intimidados al primer contacto.Estuve feliz de ver que estos niños estaban bien en La Casita. Jugamos con ellos, me llamaban “Diablito” para que los persiguiera; no fue fácil dejarlos al final.

 

Claudia me mostró mi antigua habitación.También nos propuso ver nuestro expediente y acepté.Para mí, abrir el expediente no significó encontrar muchos elementos nuevos. Ya sabía que me encontraron en buen estado de salud, pero no sabía dónde. Me enteré de que había pasado 9 meses con una familia sustituta, y luego en La Casita, en donde yo era en niño consentido de una religiosa que se llamaba Flor.

 

Mi hermanito, se entero de que si él lo quería, podía encontrar a su madre biológica y sentí un poco de celos.
Ver el expediente fue un poco difícil pero era importante hacerlo. Yo ya sabía que no había elementos nuevos, ahora estoy seguro de esto.

 

Claudia me dijo que si yo lo deseaba, podía encontrar elementos más precisos sobre las circunstancias en las cuales yo había sido encontrado y luego recibido. Espero que con la ayuda de La Casita, pueda gestionar esta búsqueda, ante el Bienestar Familiar.

 

A pesar de todo esto, fue un momento muy agradable y era necesario volver con mis padres al lugar de mi adopción y a la de mi hermano. Fue importante estar acompañado por mis padres, especialmente cuando llegamos a La Casita, sentí mucha emoción.

 

Cordialmente,
Jean David Rolle
Ferme de Moyeres
07190 St Pierreville
Francia
rollejeandavid@gmail.co

Carta de Sylvestre Rolle, Francia
St Pierreville, 16 de enero de 2016
 
Escribo esta carta porque siento la necesidad, y no porque me aconsejaran que lo hiciera. Es seguro que no solo es para aclarar ciertos aspectos, sino también para informarme de otros. Fui adoptado cuando tenía 5 meses, por eso no tengo ningún recuerdo. Tardé entre 12 y 14 años para entender mi situación.Es a mis 20 años que mis padres planearon un viaje para descubrir a mi país de origen, Colombia.
 
Seré breve en cuanto a lo que concierne al país. Yo lo soñaba, lo admiro y sé que volveré.Nuestro viaje nos llevó a visitar a La Casita de Nicolás, en Medellín, mi ciudad natal. Esta visitame permitiría ver de dónde vengo. Risas, recuerdos, imágenes inolvidables grabadas, muchas emociones.
 
Este viaje me aportó mucho, no hay palabras para describir estas emociones, estos sentimientos tan fuertes que pertenecen a mis orígenes y a mi historia.
 
Atentamente,
 
Sylvestre Rolle
Ferme de Moyeres
07190 St Pierreville
Francia